El evangelio con Dom Helder / Dom Helder Câmara ; traducido por José Fernández Retana.
Tipo de material:
TextoIdioma: Francés. Series Colección "El pozo de Siquem" ; no.23.Detalles de publicación: Santander : Editorial Sal Terrae , 1985.Descripción: 190 p. : 20 cmISBN: - 8429307257
- L´Évangile avec Dom Helder
- 248 23
| Imagen de cubierta | Tipo de ítem | Biblioteca actual | Biblioteca de origen | Colección | Ubicación en estantería | Signatura topográfica | Materiales especificados | Info Vol | URL | Copia número | Estado | Notas | Fecha de vencimiento | Código de barras | Reserva de ítems | Prioridad de la cola de reserva de ejemplar | Reservas para cursos | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
|
|
Biblioteca Seminario Provincial Calasanz General | Biblioteca Seminario Provincial Calasanz | Col. General | 248 C172e (Navegar estantería(Abre debajo)) | Ej.1 | Disponible | BPSC004060 |
Incluye índice.
Gracias a Dom Helder Cámara, un gran número de Obispos de Occidente y algunos periodistas (entre ellos Roger Bourgeon, de Radio Luxemburgo) "se enteraron", con ocasión del Concilio Vaticano II, de la existencia de un "Tercer Mundo" de un universo del hambre, de unos países en los que "las casas no eran casas y los hombres tampoco eran hombres". Comenzó entonces a caerse en la cuenta de la existencia de un monstruoso desequilibrio de recursos, riquezas y esperanza que amenaza con llevarnos al cataclismo.
Al cabo de los años, Roger Bourgeon se volvió a encontar con Dom Helder en Recife, donde, a lo largo de una serie de días, se reunían durante tres o cuatro horas en el locutorio de un convento de religiosas. El periodista leía un pasaje de los evangelios, mientras el obispo escuchaba con los ojos cerrados. Luego, tras un momento de silencio, sus ojos volvían a mirar, se abría sus labios y, con un gesto muy familiar, se alzaban sus manos. Se olvidaba del micro y del magnetófono... y hablaba del Señor, y a menudo con el Señor.
A partir de aquellas cintas magnetofónicas nació este libro. "Yo sólo deseo -dice Roger Bourgeon- que quienes lo lean reciban estas palabras escritas con la misma atención y la misma emoción que yo experimenté al oírlas de sus labios cuando, a la fresca sombra de aquel convento de Recife, escuché -y permítaseme la expresión- el Evangelio según Dom Helder".
No hay comentarios en este titulo.