Consagrados a Cristo en los pobres : oraciones de búsqueda y esperanza para hoy / José Luis Caravias.
Tipo de material:
TextoSeries Colección "Iglesia Nueva" ; no.28.Detalles de publicación: Bogotá : Indo-American Press Service , 1977.Edición: 2a. edDescripción: 96 p. : 21 cmTema(s): Clasificación CDD: - 242 C262c 23
| Imagen de cubierta | Tipo de ítem | Biblioteca actual | Biblioteca de origen | Colección | Ubicación en estantería | Signatura topográfica | Materiales especificados | Info Vol | URL | Copia número | Estado | Notas | Fecha de vencimiento | Código de barras | Reserva de ítems | Prioridad de la cola de reserva de ejemplar | Reservas para cursos | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
|
|
Biblioteca Fundadores Colegio Calasanz de Cúcuta | Biblioteca Fundadores Colegio Calasanz de Cúcuta | COM. 242.4 C.171 C.C.P Ejem.1 (Navegar estantería(Abre debajo)) | 1 | Disponible | |||||||||||||
|
|
Biblioteca Seminario Provincial Calasanz General | Biblioteca Seminario Provincial Calasanz | Col. General | 242 C262c (Navegar estantería(Abre debajo)) | Ej.1 | Disponible | BPSC005578 |
Incluye índice.
Consagrados a Cristo en los pobres Oraciones de búsqueda y esperanza por José Luis Caravias Jesús, sé que estás a mi puerta llamando. Yo siempre digo que quiero abrirte, pero desgraciadamente bien sabes que muchas veces es sólo de palabra. De tanto hacerte esperar está llena de rocío tu cabeza y del relente de la noche tus cabellos. Pero tu perseverancia en llamar es la mayor prenda de mi esperanza. No permitas que me mantenga por más tiempo cerrado a ti. ¿Qué haría yo sin ti? Siete demonios, aun peores que el primero, invadirían mi casa. Tenme paciencia. Mete tu mano en la cerradura de mi puerta. Te necesito. Tú tienes palabras de Vida Eterna. Tú eres mi Redentor; eres mi camino y mi vida; mi Dios y mi todo. Y llamas a mi puerta para entrar en mí y cenar conmigo. Quieres escribir sobre mi frente un nombre nuevo. Quieres cambiar mi corazón de piedra en un corazón de carne. Quieres que sea una columna más en el templo de Dios. Quieres consagrarme a tu servicio en compañía de otros hermanos. Y confiado en tu palabra he echado las redes en la oscuridad de la fe. No es nada fácil anunciar tu Reino de Amor en este mundo dominado por la bestia de siete cabezas. Yo mismo estoy manchado con las obras de la bestia, y he quedado pobre, ciego y miserable. El único Salvador posible eres Tú, Jesús. Tú, que has sido degollado y nos has rescatado para Dios con tu sangre. Ven, entra en mi casa y cúrame con el aliento de tu boca. El que tú amas está enfermo. Sólo con que me toques quedaré sano, y podré caminar tras de ti, siguiendo tus huellas.
No hay comentarios en este titulo.