01766nam a2200229Ia 450000100060000000800410000602000300004702000150007704100080009208200170010010000240011724500400014125000100018126000480019130000210023949000520026050000210031252011100033354600140144365000250145765000540148210551190219s1974 ck gr 001 f spa d a8482808001qobra completa a84828081170 aspa0 aPa863.6bR611 aRoa Bastos, Augusto10aYo el supremo /cAugusto Roa Bastos a1 ed. aBogotá :bEditorial La Oveja Negra,c1974 a446 p. ;c19 cm.0 aHistoria de la Literatura Latinoamericana ;v11 aIncluye Índice2 aYo el Supremo Dictador de la República: Ordeno que al acaecer mi muerte mi cadáver sea decapitado; la cabeza puesta en una pica por tres días en la Plaza de la República donde se convocará al pueblo al son de las campanas echadas al vuelo. Todos mis servidores civiles y militares sufrirán pena de horca. Sus cadáveres serán enterrados en potreros de extramuros sin cruz ni marca que memore sus nombres. Esa inscripción garabateada sorprende una mañana a los secuaces del dictador, que corren prestos a eliminarla de la vida de los aterrados súbditos del patriarca. Así arranca una de las grandes novela de la literatura en castellano de este siglo: Yo el Supremo, de Augusto Roa Bastos, Premio Cervantes 1989. La obra no es sólo un extraordinario ejercicio de gran profundidad narrativa sino también un testimonio escalofriante sobre uno de los peores males contemporáneos: la dictadura. El déspota solitario que reina sobre Paraguay es, en la obra de Roa, el argumento para describir una figura despiadada que es asimismo metáfora de la biografía de América Latina. aEspañol14aLiteratura Paraguaya24aNovela Paraguaya, Corrupción, Poder, Política