01911nam a2200277ua 4500001000700000003000400007005001700011008004100028040002800069041001300097082002200110100003800132245007500170246011200245250001200357260004500369300002200414500002300436520103700459650002401496650002901520650001801549650001701567650001501584700003401599003599OSt20260708125052.0181020s2017 ck ad gr 000 spa d aCo-BoORCbspacCo-BoORC aspahfre04a248.32bEV93e2231 aÉvely, Louisd1910-1985eautor.10aEnseñanos a orar / cLouis Évely ; traducido por Juan de Benavent. aVivre en fraternité : bApprends-nous à prier — Vérité et illusion de la prière et de l'Action. a4a. ed. 1aBarcelona : bEdiciones Ariel , c1967. a191 p. : c19 cm. aIncluye índice.  aNuestro pueblo se muere. Ya no ora. Ya no sabe orar. Hemos vuelto a ser unos bárbaros de la plegaria. Las formas demasiado rígidas y demasiado aristocráticas de la plegaria de la Iglesia ya no educan al pueblo cristiano en la plegaria. Bajo el manto, tras la pantalla de una liturgia aristocrática, los cristianos han vuelto al estado salvaje. Peor aún: existe hoy día un resentimiento, una especie de cólera contra la plegaria. Para gran número de militantes e incluso de jóvenes sacerdotes, la plegaria es una evasión, un nido de ilusiones, un engaño, una pérdida de tiempo, un egoísmo espiritual, una búsqueda de impresiones, un cultivo de sentimiento religioso, un narcisismo. Y todo esto se debe a la ignorancia de la verdadera plegaria -porque todo esto es cierto, desgraciadamente, en mucha gente "piadosa". Si los hombres que aman este mundo y que aman a Dios se empecinaran en orar con esos dos amores en el corazón, crearían una plegaria ante la cual se derrumbarían todas las objeciones. 4aOración Cristiana 4aEspiritualidad cristiana 4avida interior 4aMeditaciones 4aDevoción1 aBenavent, Juan deetraductor.