01559nam a2200217ua 4500003000400000005001700004008004100021020001500062040000900077041000800086082002300094100005100117245007900168250001100247260005100258300002000309490004800329520092300377650002601300650001501326OSt20210420102303.0181020s1999 mx gr 000 e spa d a9581400176 cBPSC aspa04aCo863.6bA473222110aÁlvarez Gardeazábal, GustavoeAutord1945-10aCóndores no entierran todos los días / cGustavo Alvarez Gardeazábal a3a ed. aBogotá : bEditorial Plaza & Janés,c1992. a166 p.c20 cm.  aSección Cultura Colombiana ; vLiteratura aEl asesinato de Jorge Eliécer Gaitán tuvo hondas y desastrosas repercusiones hasta en los rincones colombianos más alejados de Bogotá. Ese día, por ejemplo, León María Lozano, liderando un grupo de apenas tres hombres más, en un acto a medio camino entre el heroísmo y la locura, detuvo en Tuluá, a una horda de liberales borrachos que seguramente iba a masacrar a un grupo de católicos en venganza por la muerte de su líder. Ese día Lozano dejó de ser el anodino vendedor de quesos y se convirtió en el líder de uno de los períodos más sangrientos de la historia política del país. El Cóndor, ¿Cómo llegó a ser conocido?, condujo una serie de matanzas que si no se han olvidado es precisamente por la existencia de esta magnífica novela que, con una prosa rápida y Cautivante, nos introduce en los meandros de una violencia de la que aún el país no se recupera. 0aLiteratura colombiana 0aViolencia